Hermanos Torvisco y Grupo Anypsa: de mezclar pintura en una olla a facturar S/ 240 millones al año

La historia del Grupo Anypsa es una de las más impactantes del emprendimiento peruano. Alejandro, Nemecio y Prudencio Torvisco comenzaron desde cero, trabajando desde adolescentes para llevar sustento a su hogar. Hoy son dueños de una de las empresas de pinturas más importantes del Perú.

Lo que empezó en un pequeño local de menos de 100 m² en Santa Anita, hoy es una planta industrial de 65 mil m², con más de 600 trabajadores y una facturación anual de S/ 240 millones.

Los inicios: aprender trabajando desde adolescentes

Alejandro llevó a su hermano menor Nemecio, de apenas 14 años, a trabajar en una fábrica de pinturas. Antes de eso, el joven vendía golosinas en la calle y trabajaba en carpintería.

Con menos de 20 años, ambos aprendieron el funcionamiento completo del negocio: producción, mezcla, distribución y ventas. Poco después se unió Prudencio y decidieron independizarse bajo el nombre de A, N y P, que más adelante evolucionaría a Anypsa.

Producción artesanal: una olla y un motor eléctrico

El primer centro de producción era pequeño y rudimentario:

  • Menos de 100 m² en Santa Anita
  • Una olla para mezclar pinturas
  • Un motor eléctrico básico
  • Reparto en bicicletas

En el camino enfrentaron estafas y dificultades financieras, pero perseveraron. Poco a poco comenzaron a ganarse la confianza de los ferreteros y expandieron su cartera de clientes.

Las ventas crecieron, se mudaron a un local más grande y adquirieron su primer camión de reparto.

El crecimiento: de negocio familiar a gigante industrial

Con el tiempo, Anypsa consolidó su posición en el mercado peruano de pinturas.

  • Planta industrial de 65,000 m² en Carabayllo
  • Más de 600 trabajadores
  • 34 camiones de reparto
  • Patrimonio estimado en US$ 35 millones
  • Facturación anual de S/ 240 millones

Actualmente es la segunda empresa del mercado de pinturas en el Perú.

Diversificación y expansión

Los hermanos Torvisco no se quedaron en un solo sector. Como empresarios estratégicos, diversificaron sus inversiones incursionando en:

  • Negocio de bebidas
  • Fabricación de envases especiales

Hoy continúan expandiéndose con miras a internacionalizarse.

Lecciones empresariales del Grupo Anypsa

  • Aprender el negocio desde adentro antes de independizarse.
  • Reinvertir utilidades para crecer sostenidamente.
  • Superar estafas y fracasos sin abandonar el proyecto.
  • Construir relaciones sólidas con clientes clave.
  • Diversificar cuando el negocio principal se consolida.

Conclusión

La historia de los hermanos Torvisco demuestra que el emprendimiento no depende del capital inicial, sino de la constancia y visión estratégica.

De mezclar pintura en una olla y repartir en bicicleta, pasaron a liderar una empresa que mueve cientos de millones de soles al año. Grupo Anypsa es hoy uno de los grandes ejemplos del crecimiento empresarial peruano.